Educación en Traumatología y Ortopedia

FRACTURA FALANGE PIE

Fractura o fisura del dedo pequeño del pie

La fractura o fisura típica del verano por ir descalzos, es la que se da en cualquier falange de los dedos del pie, y característicamente en las del pequeño o quinto dedo.

Las falanges de los dedos del pie son huesos delgados. Por eso, en aquellas situaciones en que llevamos calzado abierto (sandalias o chanclas), pueden romperse con más facilidad por traumatismos o golpes accidentales.

¿Cuáles son las situaciones típicas?: En la playa durante el verano, al darle una patada sin querer a la pata de una mesa o silla, chocar con el canto de una puerta, por desafortunados «pisotones» etc.

💡Curiosidad: La fractura del dedo meñique del pie toma también el nombre de «fractura del sonámbulo». Esto se debe a que se da con frecuencia al caminar descalzo con la luz apagada.

Este tipo de fracturas no suele dejar secuelas ni da problemas al caminar después de la curación.

 

¿Necesito hacerme una placa del pie?

 

La radiografía del dedo del pie nos ayuda a hacer un diagnóstico de certeza. No es imprescindible salvo en casos de deformidad o luxación. La sospecha de este tipo de fracturas gracias a la entrevista clínica y a una exploración rigurosas son suficientes para indicar su tratamiento.

En la exploración del pie podemos observar desviaciones o rotaciones (en caso de fractura y luxación), cambios de color por el hematoma y daño de la uña. Esto se acompaña con dolor al apoyar el pie en el suelo y caminar.

FISURA DEDO PEQUEÑO PIE

 

¿Cuál es el tratamiento de las fracturas de falanges del pie?

 

En un primer momento, la elevación de la extremidad y la aplicación intermitente de hielo o compresas frías ayudará a reducir el dolor y la hinchazón.

💡Recuerda: Protege la piel del contacto directo con el hielo. Utiliza una toalla que lo envuelva, y no lo apliques por tiempos superiores a 20 minutos. Descansa entre cada aplicación de 30 a 45 minutos.

El tratamiento definitivo de la fractura cerrada de una falange de un pie es  su inmovilización temporal durante 2 a 3 semanas en función del dolor. La estabilidad de la lesión se consigue mediante un vendaje tipo sindactilia o de corbata, uniendo el dedo lesionado con esparadrapo al dedo más próximo. De esta manera facilitaremos la curación y disminuimos el dolor.

sindactilia dedo pie

💡Tip: Mirandatrauma nos recomienda hacer un vendaje provisional hasta llegar al hospital. Para eso, puedes utilizar una goma de pelo elástica que una el dedo lesionado con el de al lado.

En caso de angulaciones muy grandes, dedos rotados o fracturas expuestas, se planteará cirugía. El traumatólogo mediante el uso de tornillos o placas mantendrá el hueso en posición anatómica.

 

¿Puedo apoyar el pie en el suelo? Y ¿Podré caminar con una falange del pie rota?

 

Los primeros días tras el traumatismo, el dolor es pronunciado. Aunque tengas un «dedo roto» puedes apoyar el pie en el suelo y caminar. Para disminuir el dolor en casos de fracturas simples tenemos distintas alternativas:

  • Sindactilia: La unión del dedo con el hueso roto con el contiguo actúa como una férula. Para unir ambos dedos se puede usar esparadrapo o una venda adhesiva. Protege de la maceración el espacio que separa ambos dedos interponiendo una gasa. Una vez aprendida la técnica de inmovilización, se puede cambiar el vendaje después de ducharnos. Evita cambiar el vendaje en casos de luxaciones, pues existe el riesgo de volverse a luxar.
  • ¿Qué calzado o zapato puedo utilizar? Usa un zapato con suela rígida: Pese a no ser imprescindible (muchas personas no lo necesitan), el zapato con suela rígida para fracturas de falange alivia las molestias al caminar.
  • Medicación que SÍ puedes tomar (Siempre por prescripción médica): Analgésicos y/o antiinflamatorios (Paracetamol e Ibuprofeno).

zapato suela rígida fractura dedo pie

 

¿Puedo correr con el dedo roto?

 

Se recomiendan entre 3 a 4 semanas de inmovilización en función del tipo de fractura. Durante este tiempo el hueso inicia su proceso normal de curación, con la formación del callo óseo. La práctica deportiva intensa, además de dolorosa durante los primeros días, puede retrasar los tiempos de consolidación e incluso favorecer una mala unión.

 

Bibliografía:

  • Rockwood, C. A., Green, D. P., Heckman, J. D., & Bucholz, R. W. (2001). Rockwood and Green’s fractures in adults. Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins.
  • Miller’s review of orthopaedics. Mark D Miller; Stephen R Thompson

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