Educación en Traumatología y Ortopedia

Infiltraciones en traumatología

La infiltración intraarticular o periarticular, es un procedimiento frecuente en las consultas de traumatología. Para entenderlo, hay que empezar por definir en qué consiste realizar una infiltración. Pues bien, infiltrar supone infiltrar un líquido (anestésico local, corticoides…) a presión en el interior de un cuerpo sólido (hombro, rodilla, cadera…)

Infiltrar una articulación generalmente se realiza con finalidad antiinflamatoria y por lo tanto terapéutica. Sin embargo, también se puede emplear esta técnica como procedimiento diagnóstico. Infiltrando una cavidad articular, podemos aliviar e incluso suprimir por completo el dolor del paciente. Además favorece la recuperación funcional del paciente reduciendo la necesidad de otros tratamientos como la cirugía.

infiltración posterior hombro

¿Las infiltraciones en traumatología de hombro, rodilla etc… duelen?

La infiltración de una sustancia antiinflamatoria como los corticoides suele venir acompañada en algunos casos de anestesia local. El anestésico más frecuentemente empleado es mepivacaina al 1% o al 2% y lidocaina. Lo más normal es que con una técnica adecuada, el paciente no perciba siquiera el pinchazo que produce la aguja al penetrar la piel.

Es posible que en la zona de punción después del pinchazo note ligeras molestias o leve inflamación (enrojecimiento y picor). En estos casos, está indicado el reposo y medicación analgésica oral (paracetamol o ibuprofeno) hasta la resolución.

Dolores posteriores a la punción articular que se acompañen de otros síntomas (fiebre, dolor mal controlado, hinchazón, calor local…) deberán ser puestos en conocimiento de su médico traumatólogo.

¿Qué partes del cuerpo podemos infiltrar en traumatología?

A continuación enumeramos las partes del cuerpo en que está indicada la infiltración local con glucocorticoides:

  • Hombro: Para casos de tendinitis bicipital, bursitis subacromial, tendinitis del supraespinoso o capsulitis adhesiva.
  • Codo: En aquellos pacientes con sospecha de epicondilitis (codo de tenista), epitrocleitis (codo de golfista), bursitis del codo y síndrome del túnel cubital o radial.
  • Muñeca y mano: Para casos de tenosinovitis de DeQuervain o túnel carpiano.
  • Cadera: Trocanteritis o bursitis de cadera.
  • Rodilla: En pacientes con bursitis anserina o prepatelar, bursitis rotuliana, síndrome de la banda o síndrome de la cintilla iliotibial o del corredor.
  • Pelvis: En pacientes que presenten clínica de bursitis isquiática o iliopectinea.
  • Pie: La recomendación de infiltración de corticoides en el pie se da sobre todo en tendinitis del tendón de aquiles, bursitis del aquiles o calcánea, neurinoma de Morton, síndrome del túnel del tarso; infiltraciones para fascitis plantar o espolón calcáneo.

infiltraciones traumatología

También se pueden utilizar otras sustancias como el ácido hialurónico particularmente en casos de artrosis de rodilla para disminuir el dolor lubrificando las superficies cartilaginosas y enlenteciendo el ritmo de la artrosis según publican varios estudios.

Qué sustancias se utilizan para realizar infiltraciones en traumatología

Multitud de sustancias se pueden utilizar para lograr el alivio y reducción de la inflamación de una articulación. Generalmente su médico traumatólogo recurrirá al uso de anestésico local, cortisona o corticoides locales y ácido hialurónico entre otros.

Cuáles son los efectos secundarios de la infiltración con corticoides

El riesgo de efectos secundarios según las últimas series publicadas es bajo. Los efectos secundarios típicos de realizar una inyección en una articulación son: reacciones alérgicas a la medicación, lesión de vasos sanguíneos (hematoma), daño de estructuras nerviosas o tendinosas próximas al punto de entrada e infección. En cuanto al riesgo del uso de inyecciones de corticoides, además de los mencionados, se han descrito casos de descompensación de la diabetes, ruptura tendinosa o atrofia cutánea y despigmentación.

Como curiosidad: La infiltración de corticoides no produce aumento de peso. Los corticoides (Trigon, celestone…) inyectados en una articulación (hombro, rodilla etc) pasan a la sangre en un volumen insignificante como para producir ganancias de peso.

Para evitar cualquier complicación posterior, el médico antes de realizar infiltraciones en traumatología deberá:

  • Desinfectar la zona a infiltrar con clorhexidina o povidona iodada .
  • Realizar la punción de forma aséptica (sin gérmenes que puedan causar infección).
  • Colocar un apósito estéril que cubra el punto de entrada de la aguja después de la inyección.

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